Periodista
Digital de España - 29 de diciembre de
2004
«Bailaba
con lobos»
José
Saramago El País
No volveremos a ver la melena blanca
de Susan Sontag, no escucharemos nunca más su voz fuerte y a la
vez aterciopelada, no encontraremos en los periódicos los artículos
de análisis, de crítica y también de protesta e indignación
que nos aseguraban que la honradez intelectual seguía obstinada
en no ser una mera conjunción de vocablos.
Tampoco sus novelas y ensayos luminosos
tendrán continuación. Ahora mismo los Estados Unidos deberían
de estar de luto si el luto cívico fuera, hoy por hoy, en este país,
compatible con la atmósfera perversa y enrarecida que el poder da
a respirar a la mentalidad de sus ciudadanos. Susan Sontag "bailaba con
lobos", ella misma era una loba, y a veces ululaba de desesperación
porque el dolor no se acaba en el mundo, porque la guerra no se acaba en
el mundo, porque lo humano tarda en llegar y lo inhumano nos va calcando
a los pies todos los días y en todos los lugares. Adiós,
Susan, no volveremos a vernos.
Te voy a echar de menos, te lo aseguro.
Tú ya eres, según el tópico manido, una "pérdida
irreparable". Mañana comenzaremos a saber mejor hasta qué
punto.