Raúl Sendic Raúl Sendic
19 de mayo de 2009

La República de Uruguay- 21 de marzo de 2009
Raúl Sendic

Raúl Sendic y su vida:

"Volviendo
del silencio"

El lunes 16 de marzo hubiera cumplido 84 años. Curioso, dos días antes, el sábado 14 de marzo uno de sus compañeros más cercanos, el senador Eleuterio Fernández Huidobro, cumplió 67 años. Raúl Sendic fue homenajeado este lunes, al caer la noche en el Cementerio de La Teja.
Víctor Carrato

El abogado José Harari solía bromear preguntando qué había sucedido en 1925. Su respuesta, si no le contestaban, era que Trotsky había sido destituido por la nueva dirección burocrática estalinista como Comisario del Pueblo para la Guerra y de presidente del Consejo Superior de Guerra de la URSS.

Harari había conocido personalmente a Trotsky. "¿Y qué más?", repreguntaba Harari, que había estado preso en nuestro país, acusado de estar vinculado al MLN-Tupamaros. "En 1925 nació Raúl Sendic", se respondía a sí mismo el abogado uruguayo que logró interponer un recurso en las Naciones Unidas para que consideraran a Sendic como prisionero de guerra, aunque todos le decían que estaba loco cuando inició su trámite. A Sendic lo llamaban "el loco", también "el Trosco", fue más conocido como "el Bebe", o "yo soy Rufo y no me entrego", frase que en realidad no se sabe si fue real o inventada por la prensa, cuando fue capturado en la Ciudad Vieja. En el local de la calle Sarandí 231, el 1º de setiembre de 1972, cuando el reloj marcaba más de la una de la madrugada. Un balazo que le atravesó la cara, le dejó la marca hasta el resto de su vida, una traqueotomía y una voz bajita pero muy convincente. El tiroteo duró alrededor de un cuarto de hora, hubo alrededor de doscientos disparos.

Curioso, el código postal del local central del MLN-Tupamaros en la calle Tristán Narvaja, termina en 200. Los padres de Raúl Sendic Antonaccio, Victoriano Sendic y Amalia Antonaccio, arrendaban un campo de 200 hectáreas en Chamangá, al sureste de Flores, cuando tuvieron su quinto hijo, de un total de seis. Un lugar que según Sendic ni siquiera figura en los mapas. También calculaban en 200 los millones de pesos argentinos, el monto de las "expropiaciones" hechas por los Tupamaros en marzo de 1969, cuando los entonces periodistas Antonio Mercader, nacido en España, y Jorge De Vera publicaron para la revista Siete Días Ilustrados, el libro "Tupamaros, estrategia y acción", que llegó a vender 15 mil ejemplares en tres meses. La publicación, que batió récords de ventas, fue "detenido por tres días el comisario Alejandro Otero", entonces jefe de Inteligencia y Enlace de la Policía de Montevideo y principal perseguidor de los tupamaros. El arresto fue como castigo por las declaraciones formuladas a los autores. En abril, un alto funcionario policial presentó denuncia penal contra Mercader y De Vera, alegando que se le agraviaba en el capítulo "Así murió Silveira Regalado", un comisario de policía que fue muerto por uno de sus compañeros (no identificado en el libro) y no por los tupamaros, como sostenía la versión oficial que el comisario Otero refutó.

Cuando capturaron a Sendic en 1972, era el último jefe guerrillero que quedaba libre, el más buscado. Ese día, el diario colorado "Acción", cuyo director eran los Dres. Jorge Batlle y Julio María Sanguinetti, alardeaba con que "ahora se podía gobernar". Bajo el título de "La casa de Sendic" se señalaba que "se ha rematado el proceso de desmantelamiento del aparato militar de la guerrilla". El editorial agregaba que "ha habido una total eficacia de las Fuerzas Armadas, que han demostrado reiteradamente su especialización y su disciplina. Bueno es reconocerlo, porque han sabido llevar el duro peso de la guerra manteniendo la honrosa tradición de las armas uruguayas" y que ello se debía "a una conducción política prudente y firme, que supo utilizar los instrumentos democráticos en su momento". Concluían los colorados que "esta ha sido sólo una batalla. Quizás su gran importancia radique en que es la que nos permitirá enfocar las otras; con la sedición en la calle es difícil hacer las otras cosas; sin ella podremos gobernar". Curioso hoy el Partido Colorado cae entre el 7 y el 9 por ciento de eventuales votantes, mientras que el MPP de Mujica y Fernández Huidobro fueron los senadores más votados en las últimas elecciones y ahora se precipitan con más de un 50% de votantes decididos a reincidir.


Volviendo del silencio

Sentado en su mecedora, debajo de la parra de su casa, en la calle Ejido, quien fue tratado como un guerrillero jubilado en Cuba siguió estudiando la economía como cuando formaba parte de la juventud del Partido Socialista, o como cuando integró la dirección del MLN. Raúl Sendic vivió lanzando ideas irreverentes, herejías, muchas veces olvidadas como sus Apuntes, o ignoradas por la amenaza que representaban para los privilegiados. El 28 de abril de 1989 murió en París, en la clínica Edouard Rist por una crisis cardíaca a raíz de la enfermedad que lo aquejaba, el Mal de Charcot. Sus restos repatriados llegaron el 8 de mayo para ser enterrados en el Cementerio de La Teja, acompañado por una multitud. "Fue el silencio más estruendoso que algunos han sentido en toda su vida", escribe Samuel Blixen en su libro titulado "Sendic". Y agrega: "Sin saber muy bien por qué, la gente intuía que algún día sería necesario dimensionar su ejemplo, como sería ineludible rescatar su ausencia. Entonces, el Bebe volverá del silencio, no del olvido".

Médicos uruguayos, entre los que se encontraba Agapito Cantera, detectaron, en noviembre de 1988, que Sendic sufría la enfermedad de la motoneurona, una enfermedad muy rara y se decidió trasladarlo a Francia para tratarlo, en febrero del año siguiente.

Pero antes había hecho muchas cosas. Blixen revela como logró Sendic hacer salir su libro fuera de los cuarteles aun antes de ser trasladado al Penal de Libertad para posteriormente ser liberado, a la edad de sesenta años.


El mercado no es todo

Lo que hasta Bush vino a descubrir con la actual crisis económica internacional, Sendic lo sabía, en su incomunicación total. De manera conceptual Sendic distingue dos sectores en la economía, el de la producción comerciable de bienes y servicios, que se autofinancia con sus ventas, y aquél cuya producción final no tiene como destino la comercialización, es decir, la enseñanza, la salud, la defensa, etcétera. "El primer sector puede representar el 80% del total de la producción y una parte de ella se transfiere por vía de impuestos para solventar al segundo sector", afirma. En el mercado están comprendidos ambos sectores. El trabajo también entra en el mercado, tanto para el primero como para el segundo sector. Sin embargo, para Sendic el mercado no lo es todo: "Reducir toda la economía al mercado es menospreciar el factor humano en la producción", subraya.

Lejos del reduccionismo que hace centro en los mercados, pero lejos también de dejar de reconocerlos y de valorar su influencia,

Sendic prefiere volver una y otra vez sobre el factor humano: "En realidad, con la máxima tecnología actual, la mano de obra para el primer sector puede ser abatida al 50% de la fuerza de trabajo (30% para bienes y 20% para los servicios)". Agrega: "Es objetivo también de la organización económica el de proveer la alimentación y necesidades básicas de aquéllos que, en el segundo sector, no venden su producto en el mercado". Comparte con Schultz, premio Nobel de Economía, que los gastos en alimentación, salud y enseñanza son inversiones productivas.


Los sacrilegios del Bebe

Insiste con sus 'herejías' cuando, si bien confiesa ser partidario de un Plan General para el Desarrollo Económico, enfatiza, al mismo tiempo, la importancia de la iniciativa individual.

Así concluye con una fórmula tan sorprendente como expresada de manera tan sencilla que asombra: "A la iniciativa individual y al Plan hay que casarlos para evitar el desperdicio y la desigualdad". Quizás inspirado en la lectura del Che Guevara, Sendic se explaya sobre el interés en la producción y la creatividad, a la cual opone la cruel enfermedad de la burocracia. El incentivo económico no es el único motor de la economía capitalista ­sostiene con firmeza­, hay otras motivaciones. A título de ejemplo destaca la realización que se logra al automantenerse.

"Es el hombre siempre persiguiendo sus proyectos y realizándose en sus obras, y es así que muchas personas que han vivido huyéndole al trabajo terminan recibiendo una prescripción de laborterapia en el diván de un psicoanalista. Otros escapan al trabajo físico y terminan en el aerobismo o practicando ejercicios tediosos en un gimnasio."

Sendic concluye que entre los proyectos por los cuales el hombre se realiza, existen muchos que están ligados al consumo y pueden ser logrados con un mayor trabajo: "Se debe destruir la mentalidad de lograr ingresos injustos explotando a otros, pero admitir que uno trabaje más que otro para realizar sus proyectos.

La buena formulación de la consigna sería, pues: 'a cada uno según sus necesidades básicas; cubiertas éstas, a cada uno según su trabajo'". Atento a la justicia social, enemigo a muerte de lo que considera explotar a un semejante, quien alguna vez también fue monaguillo no promueve un igualitarismo a rajatabla. Otra herejía del Bebe.


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