1989-28 de abril-2001
En
abril y en tu recuerdo Raúl, volvemos cada año.
Hoy te recordamos en las voces jóvenes que marchando unidas en aquel dolor- grito; repetían comprometiéndose : " ..luchando...creando...Poder Popular...".
Doce años que nos dejastes sin dejarnos nunca, porque siempre volvemos a tí a escudriñar nuestro propio pasado, qué mejor que volver y volver sobre tu vida- ejemplo, sobre tu vida- guía, sobre tu vida- lucha, sobre tu vida- pueblo, sobre tu vida – estrella
Raúl el Luchador
Al decir de Benedetti:
"...que bueno que respires que conspires
dicen que madrugaste demasiado
que en plena siesta cívica gritaste
pero tal vez nuestra verdad sea otra
por ejemplo que todos dormimos hasta
tarde
hasta golpe hasta crisis hasta hambre
hasta mugre hasta sed hasta vergüenza..."
Y es cierto que madrugaste, madrugaste siempre, hasta en el aljibe. Pero naciste madrugando en Chamangá al Sur ( departamento de Flores).
Madrugaste un 16 de marzo de 1925 y seguiste madrugando toda la vida que tuviste, y hasta es posible que hayas madrugado a la muerte.
Hasta los 18 años, casi una vida, casi un adulto, compañero ya del sol tempranero, compañero del sol y de la tierra, te amasaste con ella, con el estiércol, con las ubres de las vacas, con los surcos, la tosca herramienta, la paja y el trigo.
Y es claro que conspiraste, cuando dejaste Montevideo, cuando no quisiste el título de abogado, pero con todas las posibilidades que te daba el estudio de leyes realizado, te fuiste a llevárselo a quienes más lo necesitaban.
Y es claro que conspiraste cuando en Paysandú te uniste a los trabajadores remolacheros, que organizados en su sindicato SUDOR comenzaban sus movilizaciones, y también cuando estuviste en la marcha que desde la Charqueada (en Treinta y Tres) emprendieron los trabajadores arroceros.
Y seguiste conspirando cuando en Salto fundaste con otros trabajadores rurales la Unión de Regadores y Destajistas del Espinillar ( URDE)...Y por supuesto cuando en Bella Unión junto a los cañeros crearon la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas ( UTAA).
¡Cuánta historia Bebe!
La tuya y la nuestra, la de todos nosotros.
Es la historia de los cañeros acampados en carpas de ramas, con sol y lluvia pero unidos y organizados, reclamando una justicia que tu supiste explicar con palabras simples. Ellos te veían así: " Era un hombre manso y tranquilo, de ojos claros, limpios, que hablaba fácil y despacio, para que todos lo entendieran ".
Es la historia de "las marchas a Montevideo"...es la historia de Raúl Sendic en la clandestinidad...
Para muchos de nosotros es una historia vivida, para los más, es un pasado-presente que está allí, que toma fuerzas. Es presente en cada joven en quien tanto pusiste tu esperanza, es presente en cada lucha que comienza y lo es más en el reclamo siempre vigente de: "por la Tierra y contra la Pobreza"
Raúl el Militante
Naciste militando, militaste el campo y la ciudad.
Carlos María Gutiérrez, tu condiscípulo en el liceo de Trinidad te recordaba: " En una madrugada de hace casi una vida entera, mi primera mañana de estudiante en Flores me pasé tiritando en la esquina del liceo para ver como llegaban, desde las hondonadas lejanas tapadas por la cerrazón, las gentes que acudían a sus tareas. Un muchacho huesudo y anguloso, las grandes manos escapándosele de las mangas insuficientes, una bufanda casera por único abrigo extra, venía pedaleando una vieja bicicleta por la cuesta del cuartel. Cuando entró al pavimento empedrado desmontó, dejó la bicicleta contra la pared, desató los libros que traía en la parrilla y se quedó esperando, como los demás, a que fueran las siete y se abrieran las puertas del liceo. En medio de las nubecitas de aliento condensado que emanaban del grupo de madrugadores, él callaba mirándose los pies. Bajo el pelo de raya al medio que lo hacía anticuado y singular, había unos ojos irónicos, una larga nariz enrojecida por el frío y un rostro reflexivo y triste. Pregunté. ‘Ese es Raúl Sendic’ dijo mi hermano Mario"
Allí en esa Trinidad-Porongo que asistía tan asombrada como el resto del país a la Segunda Guerra Mundial en la lejana Europa y a la "dictadura casera", esta sí muy cercana, de Baldomir, en esos años fermentales, Raúl junto a su hermano Alberto, y a Carlos María Gutiérrez y a otros jóvenes editaron el periódico liceal " Rebeldía" .
Así te pensamos y te encontramos uniendo recuerdos de quienes te conocieron, escuchando anécdotas, interpretando silencios, y en esta tarea encontramos testimonios de los compañeros que se han negado al olvido.
Al decir de Cortázar:
"Yo tuve un hermano caminé de
a ratos
no nos vimos nunca cerca de su sombra
pero no importaba no nos vimos nunca
yo tuve un hermano pero no importaba
que iba por los montes mi hermano despierto
mientras yo dormía mientras
yo dormía
lo quise a mi modo mi hermano mostrando
le tomé su voz detrás
de la noche
libre como el agua su estrella elegida"
Estamos orgullosos de seguir, con humildad, carencias y tenacidad, las huellas ideológicas que nos dejaste sin nada imponer, escuchándonos, enseñándonos a escucharnos a nosotros mismos. Somos tantos los herederos de tu patrimonio, por así decirlo, que sentimos que tenemos el derecho y más aún el deber de hablar de ti, de mantenerte presente.
Tu vida misma fue un testimonio que verificaste día por día, y en esa búsqueda para la necesaria memoria colectiva te encontramos: en aquel mes de julio del 72, cuando se resolvió un repliegue parcial de la " Organización"; en primer lugar el repliegue de los compañeros de base, luego el de los dirigentes y el de los cuadros casi dirigentes.
Todos le insistieron a Raúl que él debía replegarse urgentemente, el clamor de los compañeros era: " que se vaya Raúl, que se vaya Raúl". Consideraban que estábamos conservando politicamente algo que es esencial... era el valor político de su imagen...
Y contestaste : "yo no puedo irme ahora"
Quizás el tiempo hubiera sido más flexible contigo....
Pero para desesperación de los compañeros, seguías atravesando sin prisa la Plaza Independencia, negándote tozudamente a salvarte solo.
¿Qué hubiese pasado con aquellos militantes, muchos de base, si desde el fondo de sus calabozos te hubiesen sabido en Estocolmo, Francia o Cuba, en vez de sentirte unido a ellos en el renunciamiento que conlleva a la coherencia?.
Tal vez no haya una sola respuesta, pero tú, sin duda tenías la tuya.
Y después... Era la madrugada del viernes 1º de setiembre de 1972. Según el parte correspondiente, dado a conocer por las Fuerzas Conjuntas, Raúl ingresó al Hospital Militar a la hora 1 y 45 saliendo de la sala de operaciones a las 6 y 55. El comunicado concluía. Pronóstico vital : grave. Pronóstico funcional : grave
Raúl el rehén
" Los tamboriles de luz corazonan los
mundos
los pobres enhebran señales
con tu nombre azul
llevan a Rufo de un aljibe a otro aljibe
de brumas
descifran los parches de piel estaqueada
de un pueblo
latires que denochan humanías
tajeadas y aclaran
que Rufo no se entrega ni once inviernos
ni jamás
................................................................
Si todos si todas corazonan el mundo
y baten la luz del tamboril de brumas
si el Plata es un tangal azul en vísperas
de gran llamada
entonces Raúl, Rufo, Bebe, Sendic
querido Comandante sin latones, se
entrina el urunday
el ceibo filial enroja su alamen de
gala
nos echamos todos a volar en el cielo
invadido de los sures, en alas de la
gaviota inmortal
muy artillada en su plumón la
milonga más hermosa
y añorada de tu dulce milongura.
Libertad bendito tu seno desconocido
Tu pezón donde maman los candombes
En la tierra, en las olas, en la estrella
y con Sendic"(1)
Aquella noche, aquella noche de setiembre
de 1973, nueve militantes del MLN, nueve hombres
encapuchados, esposados y agredidos traspasaron
el tenebroso umbral del Penal de Libertad, con rumbo desconocido. Los rodeaba
el silencio, el silencio de la voz y de la vergüenza. La dictadura,
ensorbecida, inauguraba en un despliegue de orgullo, el nuevo suplicio.
Y ahí estabas tú, Raúl, junto a tus compañeros de lucha y de entrega, los tupamaros rehenes, los rehenes tupamaros.
Pero la memoria de un pueblo no flaquea. Se puede matar a un hombre y es posible que sea sencillo, ¿ pero cómo cortar sus raíces y cómo borrar las huellas que ha dejado?. Cuando son válidas y profundas, tal tarea se vuelve ímproba, como la del huracán insistiendo en quebrar el junco, pero viendo con impotencia, que pasadas sus rachas más furiosas, éste se levanta enhiestamente y sigue erguido y seguro, rodeado de la devastación de la fuerza, mientras germina y asoma nuevamente, la savia limpia y purificadora, que sigue, con tenacidad, construyendo el futuro.
Raúl el padre
En esas cartas( "Cartas desde la Prisión") que sentimos como propias, buscamos y te encontramos, el Sendic padre, el de todos los días, en ti están también las compañeras y compañeros que crearon mil caminos para llegar hasta sus hijos.
Decías: "Creo que lo que consideré bueno para mis hijos, puede serlo para otros jóvenes, quienes como ellos, también comienzan su vida llena de inquietudes e interrogantes (...) tal vez encuentren a un compañero que también se interroga, y con quien le gustaría discutir y profundizar"
Les escribías:
Querido hijo Raúl: 19 de Noviembre de 1981
"...La verdad es que uno vuelve a vivir otra vez con las peripecias de los hijos, con todas no sólo las exitosas, y no sólo yo porque mi hermana me decía que le pasa lo mismo con los de ella, que comentábamos que ambos tenemos hijos pocos comunicativos cuando se trata de hablar de si mismos. En tu caso hay que reconocer que me has hecho cartas muy detalladas como aquella de las actividades en la clínica y demás. (...) Un día de estos te voy a dar un poder para que te hagas cargo de todos, como hermano mayor..."
Querido hijo Ramiro: 3 de Setiembre de 1981
"...Cuando se forman ‘ciudades –estados’ como éstas, o como las de Grecia, siempre lo hacen sobre la base de un cereal: el trigo en Cercano Oriente y Europa, el arroz en el Sudeste de Asia y el maíz en América, que aunque de diverso valor alimenticio,- el mayor en el trigo, el menor en el maíz- , permiten mantener gran cantidad de gente. Y la fortaleza y la creatividad de esos pueblos de la Antigüedad están en proporción a su alimento; no hay pueblos inferiores sino peor alimentados..."
Querido hijo Jorge: 17 de Diciembre de 1983
"...Yo soy un gran admirador de los indios, pero creo que no soy el único. El gaucho expresaba su admiración por alguien muy diestro llamándole Indio Crudo. Y aún hoy se dice que alguien tiene sangre Charrúa para decir que tiene valor o que es Tal Indio para indicar que es seguro en su conducta
La otra vez leí de un psicólogo que observaba lo mismo en la gente en Norteamérica respecto a los indios de allí: admira la tecnología del europeo, adopta la música del negro, pero en conducta le gustaría ser como el indio con su valor y altivez, su respeto por la palabra dada, su generosidad y su total ausencia de codicia y mezquindad..."
Querido hijo Alberto: 12 de Enero de 1984
"...Por otro lado, para el campo tiene que ser muy aislante: un buen refugio para el hombre que viene acosado por el sol o el frío. La construcción primitiva de aquí, que es rancho de paredes de terrón de más de 1 mt. de ancho, techo grueso de paja y ventanas chicas, reúne algo de esto porque uno entra en ella y encuentra un ambiente distinto, cosa que no suele suceder con las también modestas viviendas de paredes de ladrillos y techo de hormigón que la van sustituyendo. Además las 1eras. compaginan con el paisaje y las 2das se ven tan elegantes, entre pastizales y arboledas como un parche en el ojo..."
Querida hija Carolina: Agosto 20 de 1981
"...De cristal y carbonilla
son los ojos de mi hija
¡Cuánto alumbran! ¡Cómo
brillan!
Son dos chispas desafiantes
Que amanecen sobre el mundo...
Y preguntan para cuando.6
Amor mío, no lo sé. "
Y escudriñando el pasado, te sentimos aquí hoy, más cerca que siempre, más luchador, más militante, más compañero.
Estas presente cuando nos decimos: - Raúl lo escribió, o lo dijo, o lo explicó...
Estas presente y vaya si lo estás, en los reclamos de la gente, en sus movilizaciones...
Y estás también en ese pasado tan nuestro, el pasado-presente de "La Capataza" Luisa Tiraparé que en 1862, mientras por orden del gobierno nacional se quemaban los ranchos de San Borja del Yi, sentenció : "¡Esperen a nuestros descendientes que el destino está muy bien guardado!"
Melba Píriz Cristina Dubra
Citas
(1)) H Guido, J Huasi- " Las Gaviotas de Sendic" (Para cantarle al Hombre)
NdeR: Agradecemos a Silvana
López la posibilidad de transcribir esta nota enviada directamente
desde Uruguay y publicada en el periódico Mate Amargo