El
próximo 28 de abril se cumplirán 15 años del fallecimiento
del líder tupamaro Raúl Sendic. Es difícil que en
Uruguay exista alguien que no haya oído hablar de él. Sin
embargo, pocos conocen su libro Reflexiones sobre política económica.
Apuntes desde la prisión. Muchos de los más estrechos compañeros
de Raúl Sendic no recuerdan hoy -a veinte años de publicado-
su libro Reflexiones sobre política económica. Apuntes desde
la prisión. Consultados por CARASyCARETAS, el senador Eleuterio
Fernández Huidobro y el escritor Mauricio Rosencof prefirieron abstenerse
de emitir comentarios sobre la obra, a pesar de que reafirmaron el inmenso
aprecio que ambos sienten por su compañero de siempre. Ninguno pareció
tener muy frescos los contenidos de las reflexiones económicas de
Sendic.
En su libro sobre el líder
tupamaro, el periodista Samuel Blixen lo describe con una instantánea
definición: "Esa cualidad que asombraba -'como un saber de la realidad
que no se sabía de dónde lo sacaba'- provenía, quizás,
de una vieja costumbre, un entrenamiento de toda la vida, la tozudez por
descubrir 'las cosas que están detrás de las cosas'. Sus
compañeros, sus conocidos, estaban habituados a esas genialidades,
y los desconocidos no tardaban en captarlas". Cuando llevaba diez años
como rehén de la dictadura, aislado en las peores condiciones en
que un hombre puede ser (mal) tratado, en 1983 Sendic comenzó a
escribir los Apuntes. Le bastaron cinco meses, entre culatazos, refriegas,
torturas y puertas rotas, para elaborarlos, desde marzo a agosto de 1983.
Acumular conocimientos
Trasladado por diversos cuarteles,
de Rocha a Treinta y Tres, a Minas y otra vez a Rocha, Sendic continuaba
estudiando y llevaba sus Apuntes. Blixen dice en su libro que el líder
guerrillero "ha aplicado a sí mismo lo que recomendaba a sus hijos:
'De lo que se trata es de acumular conocimientos sin detenerse a meditarlos:
es incompatible la acumulación monstruosa de datos con una reflexión
detenida de cada uno. Después viene el desquite porque podes analizarlos
con un panorama total'." Blixen revela corno logró Sendic hacer
salir su libro fuera de los cuarteles aun antes de ser trasladado al Penal
de Libertad para posteriormente ser liberado el 14 de marzo de 1985, a
la edad de sesenta años.
"En algún momento de 1983,
cuando todavía su hermano Victoriano deambulaba por los cuarteles
con muestras dentales para resolver los problemas de las prótesis,
Sendic solicitó autorización para devolver a sus familiares
un libro de odontología, relativamente costoso, que le habían
prestado. 'Nosotros le llevábamos los dientes, él los marcaba
donde le molestaban y nosotros los hacíamos arreglar.
Fue un problema eterno', cuenta su
cuñada Elita, que acompañaba a Victoriano a las visitas pero
no podía entrar. 'El día que devolvieron el libro, Raúl
le insistió a Victoriano para que lo leyera.
'¿Qué tendrá
ese libro?, me preguntaba yo'." Victoriano lo sospechó, y en la
tapa dura del libro encontró las pequeñas hojitas de fumar
donde Sendic había resumido sus apuntes sobre economía.
"Copiamos a máquina aquellos
apuntes y se los mandamos a Alberto, con un hermano mío que viajaba
a Europa y que no sabía lo que llevaba. Después le pregunté
a Raúl cómo había podido pegar tan bien la tapa del
libro, y me explicó que lo había pegado con el polvo adhesivo
para prótesis dentales", cuenta Elida Menoni
de Sendic.
El vínculo entre lo económico
y lo humano
En 1984 se publicó en México
una primera versión del libro de Sendic, bajo la supervisión
de su hermano Alberto, que vive en Francia. El prólogo, escrito
por Mario Benedetti, llama la atención del lector sobre "las peculiares
condiciones en que el trabajo fue compuesto, como signo inequívoco
de una voluntad indoblegable". Salvando las distancias, Benedetti compara
la obra de Sendic con la del "notable historiador belga Henri Pirenne (1862-1935),
alguien que durante la Primera Guerra Mundial se enfrentó con coraje
a los alemanes". Sin poder consultar ningún texto ni verificar ninguna
fecha, Pirenne escribió "a solas con su memoria" su Historia de
Europa.
Por eso Benedetti habla del diálogo
del preso con su memoria para rescatar lo que, a su juicio, es lo más
relevante del trabajo: "la tenaz vinculación de lo económico
con lo sencillamente humano, y sobre todo en cierta inesperada transfusión
de calidez y comprensión en la fría enunciación de
las cifras y porcentajes". Benedetti simplemente se asombra por "el hecho
de que un ser humano pueda sobreponerse al resentimiento, a la tentación
del odio, a la frustración, al descalabro político, al aislamiento
de la familia, al silencio obligatorio, y también a la propia desconexión
con los inevitables relevos y transformaciones que, en su teoría
y en su práctica, ha experimentado el pensamiento económico
en toda una década. Me asombra comprobar cómo ese obligado
y nada vocacional anacoreta puede moverse con objetividad, con lucidez
y hasta con humor en la compleja urdimbre de la economía".
Reflexiones sobre política
económica
Sendic tituló la primera parte
de su primer capítulo 'Otra concepción de la economía'.
A diferencia de la clásica definición de la economía
como la satisfacción de las necesidades mediante la atribución
de recursos escasos, Sendic sostenía que los recursos son limitados,
las necesidades también, pero el consumo suntuario es ilimitado.
Por eso subraya que "el objetivo de la organización económica
es la atribución de recursos escasos, estableciendo prioridades
entre los posibles usos, para lograr una producción que asegure
alimento, salud v máximo desarrollo y bienestar posibles para cada
uno de los integrantes de la población, para lo cual hay que buscar
una distribución equitativa y el mínimo desperdicio".
Para hacerlo bien claro, recurre
al ejemplo de comparar la economía de un país con la de una
familia: "los gastos de diversión del hijo mayor no pueden privar
de alimentos al hijo menor". Empero reconoce que las cosas no se manejan
así a escala de un país, ya que "las prioridades de consumo
y producción son desviadas hacia capas privilegiadas. Y es este
tipo de sistema que usualmente estudian los tratados de economía".
En cambio, para él la economía es como un edificio en el
cual, si se desea agregar algo a la fachada, no se puede quitar material
a los cimientos. Sendic distingue tres tipos de consumo: el de subsistencia
(alimentos y medicamentos), el necesario para el bienestar y el no esencial
o suntuario: "Los dos primeros tienen un límite. En cambio, el consumo
no esencial crece indefinidamente, pasando de un artículo a otro".
El mercado no es todo
De manera conceptual Sendic distingue
dos sectores en la economía, el de la producción comerciable
de bienes y servicios, que se autofinancia con sus ventas, y aquél
cuya producción final no tiene como destino la comercialización,
es decir, la enseñanza, la salud, la defensa, etcétera. "El
primer sector puede representar el 80% del total de la producción
y una parte de ella se transfiere por vía de impuestos para solventar
al segundo sector", afirma. En el mercado están comprendidos ambos
sectores. El trabajo también entra en el mercado, tanto para el
primero como para el segundo sector. Sin embargo, para Sendic el mercado
no lo es todo: "Reducir toda la economía al mercado es menospreciar
el factor humano en la producción", subraya.
Lejos del reduccionismo que hace
centro en los mercados, pero lejos también de dejar de reconocerlos
y de valorar su influencia, Sendic prefiere volver una y otra ve/ sobre
el factor humano: "En realidad, con la máxima tecnología
actual, la mano de obra para el primer sector puede ser abatida al 50%
de la fuerza de trabajo (30% para bienes y 20% para los servicios)". "Es
objetivo también de la organización económica el de
proveer la alimentación y necesidades básicas de aquéllos
que, en el segundo sector, no venden su producto en el mercado", agrega.
Comparte con Schultz, premio Nobel de Economía, que los gastos en
alimentación, salud y enseñanza son inversiones productivas.
¿Qué inversión,
qué consumo y dónde?
Bajo el título 'No al globalismo',
el fundador del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) se interroga
sobre qué inversión, qué consumo y dónde son
necesarios. Afirma que "el pensamiento económico tradicional está
enfermo de globalismo". Su argumentación refiere a que las "subas
de renta per cápita" de ciertos países se basan en los bajos
salarios que practican, pero ¿de qué otra forma se distribuye
la renta per cápita si no es a través de los salarios? Sendic
entiende que existe una inversión deseable, así como un consumo
deseable, y que lo contrario son "garrotazos de ciego sobre la economía",
aunque "rnuy adecuados al intento de manejarla por decretos".
Los recursos humanos
Uno de los capítulos más
dis-frutables de Reflexiones sobre política económica es
sin duda el tercero, que trata sobre los recursos humanos. Véase
con qué sencillez plantea sus ideas: "Dentro de los recursos naturales
de un país -clima, agua, suelo, topografía, vegetales, fauna-está
el mayor o menor potencial económico humano. Es lo que quedó
en Europa después que la Segunda Guerra destruyó todo: gente
que sabía poner en marcha una producción de alta tecnología.
Por esa razón el Plan Marshall de ayuda tuvo espectacular respuesta
allí y no en otros lados. Una inversión en maquinaria tiene
diez años de vida: una inversión en la alimentación,
la salud y la enseñanza fructifica durante cuarenta años".
"El Bebe sostuvo que el proletariado
estaba condenado por el proceso tecnológico, y a los que estábamos
en una postura ortodoxa nos pareció herejía", comenta Jorge
Zabalza en el libro ya citado de Samuel Blixen. Pero el Bebe, que siempre
fue un heterodoxo, iba aún más allá. Retomando el
principio socialista de "cada uno según su capacidad", Sendic acota
que no se refiere a la capacidad intelectual o adquirida simplemente. Sostiene
que se debe respetar la idiosincrasia de la gente "porque el trabajo debe
ser lo más voluntario y
deseado posible". Agrega: "Algunas
personas funcionan mejor el equipo y otras solas, lo que no quiere decir
para sí. Un número creciente tendrá conciencia social
del trabajo, pero no se puede asumir que ésta es la motivación
de todos, hasta que no se logre que sea así".
Los sacrilegios del Bebe
Insiste con sus 'herejías'
cuando, si bien confiesa ser partidario de un Plan General para el Desarrollo
Económico, enfatiza, al mismo tiempo, la importancia de la iniciativa
individual. Así concluye con una fórmula tan sorprendente
corno expresada de manera tan sencilla que asombra: "A la iniciativa individual
y al Plan hay que casarlos para evitar el desperdicio y la desigualdad".
Quizás inspirado en la lectura del Che Guevara, Sendic se explaya
sobre el interés en la producción y la creatividad, a la
cual opone la cruel enfermedad de la
burocracia. El incentivo económico
no es el único motor de la economía capitalista -sostiene
con firmeza-, hay otras motivaciones. A título de ejemplo destaca
la realización que se logra al automantenerse.
"Es el hombre siempre persiguiendo
sus proyectos y realizándose en sus obras, y es así que muchas
personas que han vivido huyéndole al trabajo terminan recibiendo
una prescripción de laborterapia en el diván de un psicoanalista.
Otros escapan al trabajo físico y terminan en el aerobismo o practicando
ejercicios tediosos en un gimnasio." Sendic concluye que entre los proyectos
por los cuales el hombre se realiza, existen muchos que están ligados
al consumo y pueden ser logrados con un mayor trabajo: "Se debe destruir
la mentalidad de lograr ingresos injustos explotando a otros, pero admitir
que uno trabaje más que otro para realizar sus proyectos. La buena
formulación de la consigna sería, pues: 'a cada uno según
sus necesidades básicas; cubiertas éstas, a cada uno según
su trabajo'." Atento a la justicia social, enemigo a muerte de lo que considera
explotar a un semejante, quien alguna vez también fue monaguillo
no promueve un igualitarismo a rajatabla. Otra herejía del Bebe.
Algunas enseñanzas de la
historia
Bajo este título Sendic trata
de resumir el conocimiento que la testaruda práctica de la tecnología
ha aportado a lo largo y ancho del mundo. Así, por ejemplo, sostiene:
"La toma del control de toda la industria y de la agricultura en un país
con la máxima tecnología actual significaría solamente
el control de un cuarto de la economía". Lanza un alerta a despistados
candidatos o ingenuos creyentes ortodoxos cuando dice: "Ya hay una respuesta
a la pregunta '¿se logra el pleno empleo con la máxima mecanización
de la producción?'. Esa respuesta es no. Puede haber un aumento
temporal en los países subdesarrollados, o en uno que usurpa una
cuota abusiva en el comercio mundial, pero con la tecnología actual
se está bajando el porcentaje de empleo en la industria, la agricultura,
el transporte, las comunicaciones".
El problema agrario
Desde su juventud, Raúl Sendic
se sintió inclinado por los temas agropecuarios.
Nació y se crió en
el campo, mantuvo las clásicas características del hombre
rural, y la consigna "Por la tierra y con Sendic" se hizo famosa. En el
capítulo dedicado a este tema apunta directamente a lo difícil
que fue para las revoluciones "socialistas" resolver el problema agrario.
Sin embargo, Sendic afirma que mucho más lo fue para el capitalismo:
"Su historia está llena de hambrunas rurales, de levantamientos
campesinos y-en el mejor de los casos, de emigración masiva de la
población". Para el fundador del MLN, "el problema tiene solución
distinta para cada país ya que algunos parten de más del
90% de población campesina y otros del 10%". En la época
de las primeras marchas de los cañeros de Bella Unión, Wilson
Ferreira era el ministro de Agricultura. Ambos líderes conocieron
sus sus proyectos de reforma agraria, ambos se vieron frustrados, ambos
coincidían en la necesidad de tomar medidas expropiatorias sobre
los predios mayores a 2.500 hectáreas y en otras medidas. Wilson
defendía su propio proyecto, entre sus compañeros hasta llegó
a usar el argumento de que el propio Sendic estaba de acuerdo. Sendic reconoció
públicamente el carácter progresista del proyecto de Wilson,
el cual había estudiado y cuyos apuntes de análisis perdió
al descender de una avioneta en Melilla, perseguido por la policía.
Sendic era partidario de un régimen mixto en cuanto a la propiedad
de las tierras y en sus Apuntes estableció "pautas para una política
agraria".
Volviendo del silencio
Sentado en su mecedora, debajo de
la parra, quien fue tratado como un guerrillero jubilado en Cuba siguió
estudiando la economía como cuando formaba parte de la juventud
del Partido Socialista, o como cuando integró la dirección
del MLN. Raúl Sendic vivió lanzando ideas irreverentes, herejías,
muchas veces olvidadas como sus Apuntes, o ignoradas por la amenaza que
representaban para los privilegiados. El 28 de abril de 1989 murió
en París. Sus restos repatriados llegaron el 8 de mayo para ser
enterrados en el Cementerio de La Teja, acompañado por una multitud.
"Fue el silencio más estruendoso que algunos han sentido en toda
su vida", escribe Blixen en su libro. Y agrega: "Sin saber muy bien por
qué, la gente intuía que algún día sería
necesario dimensionar su ejemplo, como sería ineludible rescatar
su ausencia. Entonces, el Bebe volverá del silencio, no del olvido".