Ya
lo sabemos, la Sorbona es de París... ni tanto: unos cuates míos
han puesto un kinder, y lo bautizaron “La Sorbona de Los Sapos”, que es
un lugar de Puebla. Pero vamos al asunto, a mi tesis doctoral, que lleva
por título: “Fundamentos, realismo y magnificencia del uno y del
dos”. Claro, no hace falta explicar que mi “sorboniana” no versa sobre
matemáticas. Y bien, mis reflexiones parten de un caso que el alumno
Maracachimba puso a mi disposición, diciéndome: Profe, si
esto te sirve, porque huele retefeo...
Gracias, Maracachimba,
tienes un 10. Y voy al caso. La niñita AA, de contados meses de
edad, era usualmente cambiada por su mamá BB, en tiempos que los
pañales no eran desechables y laboriosamente debían ser lavados
uno por uno y luego puestos a tender en la soga a secarse. El vecindario
se enteraba así de que la Fulana había parido. Pues bien,
hay que decirlo con todas las letras, no es lo mismo lavar un pañal
meado que cagado, y mamá BB suspiraba de alivio y decía:
“qué buena niñita, sólo meado” y si, por el contrario,
se trataba del dos, BB largo rato mentaba madres.
Este trámite,
repetido varias veces al día, acabó por crear un inmenso
sentimiento de culpa en la niñita AA, el cual desde entonces arrastra:
tiene cuarenta años y cada vez que caga se siente culpable, como
si nuevamente ensuciara los pañales. ¿Y saben qué?
Sufre de estreñimiento: es la manera que ella encuentra como autopunición
por abandonarse al pecado de cagar en lugar de mantenerse en el virtuoso
mear.
“Así pasa,
qué poca madre con esas madres proclives al desmadre y que valen
madre, mereciendo sus buenos madrazos... ¿las vamos a perdonar?
¡Ni madres!” Tales, las palabras finales y conclusivas de mi
tesis doctoral en la Sorbona de París, la cual motivó más
de un comentario. Uno de los jurados se acercó y, después
de felicitarme efusivamente, me dijo: “Mire, distinguido colega y flamante
doctor, qué quiere que le diga, es un problema de mierda.”
Y otro de los jurados: “En confianza, mon cher, a mí me pasa lo
mismo. Dígale a AA que tome ‘La fibra mágica’ una cucharada
copetona y ‘Révolution au cul, 5mg’ tres veces al día. C’est
fantastique.” Como lo dijo todo en francés, no entendí ni
jota, por suerte un cuate escuchó el diálogo, me lo tradujo
y ¡me ha propuesto para un programa televisivo sobre la salud! ¿Cómo
ve? ¿Yo, cómo lo veo? Pues... ¡cagadísimo!
Vocabulario
de mexicanismos
Hacer del uno:
mear
Hacer del dos:
cagar
Cagadísimo:
requetebién
Mentar madres:
insultar
Qué poca
madre: qué poca vergüenza
Madre: poca cosa
Desmadre: relajo.
Valer madre:
no valer nada
Madrazo: golpe
Ni madres: ni
mierda