Infancia
y juventud
Marcos
Winocur
Érase
un niño estudioso y aplicado en la escuela. Sólo que gustaba
de tener ideas propias. Una vez el maestro le pidió que hablara
sobre Ortega y Gasset. Y entonces, mientras buscaba en su cerebro, el niño
trató de ganar tiempo:
- ¿Con
cuál de los dos comienzo? -preguntó.
Fue el fin
del examen y pueden suponer qué calificación obtuvo.
Ya adolescente,
viendo en una esquina figurar Ortega y Gasset, llegó a la conclusión
de que cada apellido correspondía a una de las calles que hacían
esquina, pues, para él, seguían siendo personas distintas.
Y así, dio cita a su novia: el sábado a las cinco en Ortega
y Gasset. Naturalmente, se desencontraron; y la novia, cansada de dar vueltas
y sin saber dónde esperarlo, acabó yéndose con otro.
El joven quedó
muy triste, ya no le consolaba ver la tele comiendo hojuelas de maíz
en leche azucarada. Se refugió entonces en la actividad intelectual
y, al cabo de un tiempo, se recibió de licenciado con las más
altas calificaciones. Su tesis se tituló De cómo los señores
famosos llevan nombres de calles.
Y colorín
colorado, este cuento ha terminado.
Marcos
Winocur
marcoswinocur@yahoo.com.mx
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