Marcos Winocur - rodelu.net |
18 de noviembre de 2007
|
¡Taxi...! I
Marcos
Winocur
Hice
señas, se detuvo.
Eran las tres de la madrugada, subí, dí las buenas noches y pregunté:
-¿No resulta peligroso trabajar a estas horas?
-Pos sí -contestó-, tanto como andar por la calle y tomar un taxi.
-¿Ah, sí?
-Pero se compensa -continuó.
-¿Se compensa con qué?
-Con esto -dijo volteando y colocándome un revólver en la frente-, venga la lana.
Ni modo, se la dí y la contó cuidadosamente antes de guardársela.
-Chin, patroncito, no compensa -agregó, preocupado-, necesito limpiar a cuatro o cinco por cada asalto que me hacen, no es justo. Y tras una pausa, recuperando el tono mundano:
-¿Adónde lo llevo, mi jefe? No se preocupe por el pago, el viaje es una cortesía reservada a mis clientes.
Marcos
Winocur
Escritor argentino, reside en México
marcoswinocur@yahoo.com.mx
|