Julio Yao - rodelu.net
27 de julio de 2005
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¿Debe Hugo Chávez venir a Panamá?
Julio Yao *
El 29 de julio de 2005, se llevará a cabo en Panamá la IV Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe, que contará con la participación de 25 miembros, tres Estados asociados y 17 observadores. Cuba estará representada por el vicepresidente Carlos Lage, y es posible que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, acuda a la cita. Un conjunto de agrupaciones tiene la intención de celebrar el cumpleaños del mandatario venezolano, el jueves 28 de julio, ocasión en que pronunciará una conferencia magistral en el Paraninfo de la Universidad de Panamá.

No es ningún secreto que la Administración Bush ha convertido al presidente Chávez en su peor pesadilla y que no ha escatimado adjetivos para satanizar al dirigente venezolano ni ahorrado esfuerzos para aislarlo regional e internacionalmente. Tengo frente a mí un ejemplar que me autografió la abogada norteamericano-venezolana, Eva Golinger, El Código Chávez, una seria investigación basada en documentos desclasificados en la que la joven autora -doctora en derecho por la Universidad de Nueva York y especialista en las intervenciones de Estados Unidos- analiza la injerencia de la Administración Bush para deshacerse del presidente que más votos ha recibido en la historia de Venezuela. Golinger examina de manera prolija los planes intervencionistas de EU durante el derrocamiento temporal de Chávez en el año 2002.

El vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, denunció a principios del pasado mes de junio en La Habana la existencia de complots contra Venezuela y su presidente. El propio Chávez denunció hace tres semanas en su programa “Aló, presidente” que existía un llamado “Plan Balboa” contra Venezuela.

Según nuestras pesquisas, se trata de “juegos de guerra” llevados a cabo por fuerzas de la Alianza Atlántica (OTAN), incluido EU. La fuente (www.thepanamanews.com), explica que “entre el 3 y el 18 de mayo de 2001, las Fuerzas Armadas de España, alimentadas con abundante, minuciosa y secreta información militar y de defensa sobre Venezuela, Colombia y Panamá, realizaron un ‘ejercicio de simulación de operaciones aéreas’, terrestres y navales donde fuerzas norteamericanas y ‘de países aliados’, autorizadas por la ONU, y desde bases en Panamá y Colombia, planificaron la bautizada ‘Operación Balboa’ y atacaron la zona occidental del país (Venezuela).”  Por cierto, los aviones que bombardean a Venezuela despegan de la “antigua” Base Aérea de Howard, que se supone fue entregada a Panamá.

En vista del mensaje nada subliminal y de la necesidad de resguardar sus fronteras y renovar equipos obsoletos, no debe causar extrañeza que Venezuela compre armas, vehículos y aeronaves a Brasil o a Rusia, cuyos dirigentes, en respuesta a críticas de Condoleezza Rice en Moscú por las ventas, han señalado que la transacción  no viola ningún tratado internacional.  Tampoco debe sorprender que altos mandos militares de Venezuela hayan viajado a Vietnam para aprender estrategias defensivas.

Pero también Carlos Andrés Pérez, expresidente de Venezuela y enemigo acérrimo de Chávez, ha hecho declaraciones inusitadamente violentas que constituyen apología del delito.  En entrevista del diario El Nacional de ese país, el exmandatario manifestó desde Costa Rica que “la vía violenta deberá sacarlo.  Es la única que tenemos…  (Chávez) debe morir como un perro.”  El problema, claro, es que los venezolanos que votaron una y otra vez por Chávez no eligieron a un perro para la presidencia.  No olvidamos que el entonces presidente venezolano fue cómplice de las intervenciones de EU que condujeron a la invasión de Panamá con un saldo de miles de muertos y heridos, abrumadoramente civiles.

Mientras, y en vísperas de la IV Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe, en Panamá algunos hechos me han llamado la atención.

El pasado 1 de julio, la Policía panameña detuvo a dos norteamericanos en un apartamento en Paitilla, sector de clase alta, quienes estaban en posesión del siguiente arsenal: dos M16, un AK47, diez pistolas semi-automáticas, dos revólveres, una escopeta, un rifle no especificado, municiones de M16 y AK47 (Grisel Bethancourt, “Decomisan Arsenal”, Panamá-América, 5 de julio de 2005).  Según el periódico digital en inglés, The Panama News (www.thepanamanews.com),la AK47 y uno de los M16 fueron modificados para hacerlos ocultables (“concealable”), y en la foto publicada por la Policía se advierte claramente un fusil con mira telescópica (www.policia.gob.pa/noticias/julio/04-07-05).

Los arrestados son Kenneth Franklin Darlington (59) y Lawrence George Gandolfi (65), y el apartamento donde se encontraban pertenece al financista multimillonario Marc Harris, quien se supone guarda prisión en EU por 17 años en virtud de trece cargos vinculados a lavado de dinero, fraude y evasión de impuestos. Darlington es abogado de Harris, y Gandolfi es el jefe de la seguridad de la organización Marc Harris.

Al parecer, aparte de sus complejas y extensas operaciones financieras, Harris se dedicaba también a extraer (robar) información confidencial sobre “figuras políticas, periodistas, funcionarios y líderes de negocios en varios países, siendo parte de esta información pirateada de bases de datos de computadoras” (Erick Jackson, The Panama News, 20 de julio al 2 de agosto de 2003). Este periodista cita fragmentos de un artículo de Paul Collin,: “La Operación Harris era típica de Compañías Militares Privadas que trabajan mano a mano con funcionarios gubernamentales, creándoles dolores de cabeza a sus objetivos al interferir sus comunicaciones por computadora”.

El abogado Darlington fue cónsul de Sudáfrica hasta hace aproximadamente un año, y es posible que el sello del consulado se empleara para actividades de la organización Harris. Sobre Harris, Eric Jackson señala en la citada publicación lo siguiente: “Se ha confirmado, por ejemplo, que Marc Harris fue gerente en la Florida del General del Ejército de EU, Consejero de Seguridad Nacional y Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Alexander Haig, durante su campaña para la presidencia en 1988.”

En cuanto a Gandolfi, Jackson señala: “También se alega, por parte de una fuente cercana a Harris, que Larry (Lawrence) Gandolfi trabajó para la línea mercenaria de la CIA, ‘Air America’, en el sudeste de Asia durante los conflictos en Vietnam, Laos y Camboya”. ‘Air America’ se hizo infame por contrabandear opio para los señores de la guerra laosianos aliados con los Estados Unidos y más tarde cambió su nombre a ‘Evergreen Air of Alaska’ (esta última compañía opera actualmente en Panamá, realizando vuelos de apoyo logístico del Plan Colombia desde el aeropuerto panameño de Tocumen). En todo caso, si Gandolfi tiene en verdad operaciones secretas de Estados Unidos en su pasado, eso haría más interesante la alegación sobre Singlaub más interesante” (el Mayor General del Ejército de EU, John Singlaub, jugó un papel en el Escándalo Irán-Contra y dirige varios grupos relacionados con operaciones paramilitares).

Y después de cerrar el círculo, salta la liebre: el diario panameño Crítica acaba de anunciar que Darlington “salió libre al admitirse una fianza consignada por su defensor en un juzgado” y que a Gandolfi se le benefició “con una medida cautelar emitida por el Ministerio Público”. (Florencio Gálvez, “Dejan en libertad bajo fianza a abogado acusado de posesión de armas de guerra y municiones”, Crítica, 23 de julio de 2005).

Sin afirmar que los dos sujetos tengan en miras realizar atentado alguno, una elemental prudencia nos hace preguntar: ¿Cómo es posible que salgan libres estas personas vinculadas a operaciones secretas justamente cuando se inicia la Cumbre de la AEC, a la que pudieran asistir tanto el presidente de Cuba como el de Venezuela, a sabiendas de que ya hubo un intento para asesinar a Fidel Castro en el mismo paraninfo donde se espera celebrar el cumpleaños de Hugo Chávez? Hago un llamado público a nuestro gobierno para que se investiguen a fondo los hechos y circunstancias aquí reseñados.

Nuestros organismos y agentes de policía, seguridad e inteligencia deben actuar con rigor y celo profesional, sin someterse a órdenes de gobiernos o agencias extranjeras a fin de preservar los intereses nacionales y la vida y honra de todos quienes se cobijan bajo nuestra bandera, con la plena convicción de que, en la complicidad de las sombras, trabaja el crimen.

Julio Yao
julioyao@cwpanama.net

* Analista internacional. Columnista en el diario El Panamá-América, catedrático de Relaciones Internacionales y Derecho Internacional, ex embajador ante la Corte Internacional de Justicia, en NN.UU., y diversos países, miembro del Comité Panameño por la Paz y presidente del Servicio Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá).

 
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