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Philip Giraldi, el vicepresidente Dick Cheney ordenó al Comando Estratégico de EU elaborar un plan de ataque por aire con armas tácticas nucleares y convencionales sobre cientos de blancos estratégicos en Irán en caso de algún atentado terrorista a EU. Al igual que en Irak, lo que menos interesa es si Irán esté involucrado en dichos ataques (The American Conservative, 2 agosto 2005).
De acuerdo al ex secretario de Defensa, Robert S. MacNamara, “lanzar armas en contra de un oponente equipado con armas nucleares sería suicida. Hacerlo contra un enemigo no nuclear sería militarmente innecesario, moralmente repugnante, y políticamente indefendible” (“Apocalypse Soon – The Real Dangers of a Nuclear Holocaust”, Foreign Policy, 16 junio 2005).
Según Michel Chossudovsky, el ataque a Irán constituye una de las agresiones que Bush ha contemplado dentro de su “mapa de guerra”, que incluye a Siria. El ataque, que involucraría a Gran Bretaña e Israel, sería la punta de lanza de los conglomerados anglo-americanos del petróleo para apoderarse de las reservas del Medio Oriente y Asia Central (Iran: Next Target of US Military Agression,
www.globalresearch.ca, 4 mayo 2005).
El plan responde al Proyecto del Nuevo Siglo Americano (PNSA), lanzado al finalizar la Guerra Fría, un “think tank” neoconservador vinculado al aparato de la Inteligencia-Defensa, el Partido Republicano y el Consejo de Relaciones Exteriores. Con el PNSA, EU se propone dominar al mundo, y ello conlleva la eliminación de rivales potenciales o de alternativas a la visión estadounidense del libre mercado.
La campaña contra Irán y Siria sería fruto de la “guerra preventiva” declarada por Bush: “La guerra contra terroristas de alcance global es una empresa global de duración incierta… América actuará contra tales amenazas emergentes antes de que se formen de manera completa… Para impedir o prevenir tales actos hostiles por parte de nuestros adversarios, EU actuará, si es necesario, de manera preventiva (National Security Strategy, Casa Blanca, 2002).
De acuerdo a Chossudovsky, durante la visita de la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, a Israel, expertos de ese país y del Departamento de Defensa de EU trazaron un plan para asestar un golpe contra las instalaciones nucleares de Irán. La noticia, sutilmente filtrada, sirvió para que la Unión Europea presionara a Irán durante las negociaciones. Como dijo cínicamente el vicepresidente Cheney, “una de las preocupaciones que la gente tiene es que Israel pudiera hacerlo sin que se lo pidan.”
Pero un ataque a Irán y Siria involucraría a todos los países del Medio Oriente e incluso a Rusia y China, que lo verían como una intrusión imperialista en sus propios espacios. No sería difícil anticipar una conflagración de amplio espectro, en el que millones de terroristas y combatientes emergerían contra EU tras los estallidos atómicos.
La visión aterradora de un conflicto nuclear en gran escala y sin control podría significar el fin de la vida humana, en vista de los miles de cohetes con ojivas nucleares en posesión de los países que pudiesen involucrarse en guerra abierta. El ex secretario de Defensa, Robert S. MacNamara, nos la recuerda:
“Un informe del año 2000 de los Médicos Internacionales para la Prevención de una Guerra Nuclear describe los efectos de una sola bomba de un megatón… La explosión crea un cráter de 300 pies de profundidad y 1,200 pies de diámetro. En un segundo, la atmósfera se enciende como una bola de fuego de más de media milla de diámetro. La superficie de la bola de fuego irradia casi tres veces la luz y el calor de un área comparable de la superficie del sol, extinguiendo en segundos toda la vida abajo e irradiando hacia fuera a la velocidad de la luz, ocasionando instantáneamente quemaduras severas a gente dentro de un radio de una a tres millas. Una ola de aire comprimido alcanza una distancia de tres millas en cerca de 12 segundos, arrasando fábricas y edificios comerciales. Los despojos arrastrados por vientos de 250 mph infligen heridas letales alrededor del área. Por lo menos 50 por ciento de la gente en el área muere inmediatamente, antes de las que fenecen por heridas causadas por radiación o tormentas de fuego.”
Como lo ha dicho Lyndon LaRouche: “En mi opinión, si esto ocurre, harán volar a Irán; harán volar la región entera; echarán a andar una reacción en cadena que no podrá ser detenida” (Cheney Wants War Against Iran Now, Executive Intelligence Review, 26 agosto 2005).
¡Exijamos al gobierno de EU abstenerse de atacar a Irán y cesar toda intervención en sus asuntos internos!