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Lahentai
Yarko Rhea
Salazar
Han llegado las sombras por legiones
y están cubiertas de sal,
Se asoman en vorágine de las profundidades más nocturnas
Y más que susurrar nos lanzan epítetos ireproducibles,
Improperios cubiertos de muebles hechos trizas
Sandalias, motocicletas sin conductores…
Se
acerca al cadáver y enjuaga amorosamente la sangre seca de la abertura
en el abdomen. Tanto le arde en la piel el deceso, que sacude por las solapas
regañando al cuerpo muerto. El ruido de la maquina lustradora en
el corredor aledaño, le trae la imagen de Koshi perdiéndose
en medio del alocado tráfico al mediodía, horas antes. No
puede más, el recinto de paredes metálicas crece por cada
minuto, y cae de rodillas exhausta por el dolor, arrastrando la sábana
blanca que cubre el cuerpo gris. En el momentáneo lapso que dura
la caída, comprende que algo debió haber quedado grabado
en las retinas del difunto, y como puede se levanta y abre los párpados
del cuerpo, antes de que las últimas imágenes se desvanezcan
del todo. Toma un papel del basurero y dibuja las escenas, con lo que encuentra.
A la mañana siguiente alguien
abre las puertas de la morgue y se sorprende al encontrar junto a los dos
cuerpos, grandes olas marinas generadas por desplazamientos súbitos
de agua durante terremotos, trazadas sobre el parqué de imitación,
a lo largo y ancho de las cuatro paredes enchapadas, y hasta por debajo
de los imposibles y barrocos dinteles…

Tema musical de fondo: “Since
the last good bye” de Alan Parson, del álbum “LOVE SONGS”
©
Yarko Rhea Salazar
Escritor boliviano
radicado en Suecia
yargot@hotmail.com
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